El amor todo lo puede y todo lo soporta, esta historia es prueba de ello, mis tres hermanos y yo hemos pasado mil cosas juntos y a pesar del tiempo y la distancia nuestra relacion sigue intacta. Cuando pierdo la fé en el mundo y en las personas, pienso en cada uno de ellos y de inmediato recuerdo que vale la pena querer y confiar....



Monday, March 29, 2010

No los puedo engañar más, es cierto, estamos en el 2010 (11)

Varias personas me han preguntado porque estoy escribiendo sobre algo que pasó hace tanto tiempo, porque no contar mi vida actual, hablar sobre ese esposo maravilloso que tengo, contarles que la sonrisa de mi hijo tiene un poder milagroso que cura todas mis tristezas y preocupaciones, hablar de mis planes a futuro, mis aventuras en este país tan lejano y sobretodo tan distinto al mío y de las ganas que a veces me dan de dejarlo todo e irme a vivir a Playa Grande.
A ellos y a ustedes les digo: no crean que yo estoy completamente separada de la realidad y me paso los días recordando el pasado, al contrario, este blog y esta historia hacen parte importante de mi vida actual. Desde que tuve a Jacob (el bebe cuya sonrisa tiene poderes curativos) mi vida cambió por completo, deje de trabajar para convertirme en "ama de casa" (quisiera poder encontrar un término mas adecuado). En fin, mi vida comenzó a centrarse en mi casa, mi esposo y mi hijo, y sin darme cuenta me abandoné a mi misma un poco. Pasó más de un año hasta que me di cuenta de que algo tenía que cambiar, para lograr un balance entre, Mary Anna: madre, esposa, mujer, amiga, hermana, etc.

Así que este blog, es parte de ese cambio; el nombre es bien sencillo, la historia se desarrolla entre las lineas que escribo y la arena de Playa Grande que se quedo grabada en mi corazón, yo siempre he querido contar la historia de como mis 3 amigos de la infancia se convirtieron en mis hermanos, y como de circunstancias tan duras, nació algo tan hermoso. Ahora me enfrento a un nuevo reto, el decidir de que hablar y de que no, que contar y que reservarme, tratando de vivir una vida sin culpas ni arrepentimientos, permitiéndome tener sentimientos que antes me negaba a mi misma pero siempre segura de que sólo Dios me ama incondicionalmente.

Quiero compartir algo más con ustedes, hace como un año tuve un sueño que me puso a pensar, soñé con Roberto, el Italiano, y recordando me di cuenta de que no sólo nunca nos despedimos, sino que además mi ruptura con el fue abrupta y sin explicaciones, sentí en mi corazón que le debía una disculpa, al menos saber que no había rencores entre nosotros y que podíamos ser un lindo recuerdo en la memoria de cada uno. Así que comencé mi búsqueda, contando con una fiel aliada llamada Internet, quien a principio no me sirvió de mucho, luego decidí a través de Facebook preguntar a cuanta persona lo conoce, mientras esperaba noticias de el, me imaginaba que sería de su vida, seguro estaba casado y viviendo en la playa, Roby ama la playa, ojalá tenga hijos me dije, así tendremos algo que comentar en esta nueva etapa de nuestras vidas.
Me tomó más de un mes encontrarlo, una gran amiga mía que conoce a su hermana mayor, me dio noticias de el, su mensaje está a continuación:

Mary Anna,
Roberto murió hace 2 meses, lo encontraron en un apartamento en Barcelona, España, donde pasaba las vacaciones de Navidad, lo lamento mucho...

Yo no lo podía creer, mi primer impulso fue llorar, tal como lo hago mientras escribo estas lineas, llorar y sentir un dolor profundo en mi corazón. Por que esperé tanto tiempo para buscarlo? porque no pensé en hacer esto hace 3 meses? Mi segundo impulso fue buscar consuelo en los brazos del amor de vida, quien me abrazo y secó mis lagrimas sin juzgarme o dudar de mi amor hacia él ni por un segundo.

De esta experiencia he aprendido mucho, por un lado, entender y aceptar que Roberto sigue siendo parte de mi vida y que lo quise mucho en el pasado, y aunque en forma distinta, lo voy a querer siempre. Lo otro que aprendí y que espero les sirva a ustedes también, es a no esperar para expresar lo que sentimos por aquellos a quienes amamos, sea la familia o los amigos, no perdamos más tiempo, tenemos muchas formas de hacerlo, tomemos el teléfono y comencemos a repartir amor, envíale un mensaje de texto o un e-mail a alguien a quien hace mucho no le dices que lo quieres, que es importante para ti, que le das gracias a Dios por su vida y por ser parte de la tuya. Haganlo por mi y por Roberto, a nosotros se nos acabó el tiempo.

Roberto Carlo Bucciarelli Di Tilio (1977-2009)
Los invito a que me sigan leyendo, a que juntos descubramos a donde nos lleva esta historia, y les doy las gracias por sus comentarios y mensajes, les recuerdo que los quiero y que son importantes para mi. Espero que podamos seguir conectados entre lineas y arena...



Mary Anna







Monday, March 22, 2010

Les presento: Playa Grande (10)



Playa Grande, Estado Aragua, Venezuela; para ser más específica. Un sitio hermoso, que me cautivó desde la llegada. Alberto y yo salimos el viernes un poco tarde pero logramos llegar, debo confesar que el camino es peligroso al atravesar el Parque Nacional Henri Pittier, pero el premio llega al final, cuando entras en este pueblo colonial llamado Choroní (Puerto Colombia), su gente, sus ríos, sus playas, su comida, todo tiene un sabor distinto, sabor a verdad, sabor auténtico, donde nadie se preocupa por la ropa que usa, o cuanto dinero tienen en la cuenta del banco, la gente solo quiere disfrutar del sol y de la hermosa playa.

Esta es, Playa Grande...


LLegamos a la casa de Alberto y la construcción marcha de acuerdo a lo previsto, Alberto se preocupa por la cantidad de dinero invertido en este proyecto, y el hecho de que su mamá ya no está trabajando, ellos tienes propiedades, seguros de vida y otros ahorros, pero eso no dura para siempre. Alberto está decidido a dejar la Universidad y buscarse un empleo de tiempo completo y los fines de semana viajar a la playa y asegurar que todo marche bien, el plan de Ana, su madre, es que este pequeño hotel les genere ingresos por algunos años. Y allí estaba yo, sentada junto a el, escuchándole sin saber que decir, yo que le prometí que no iba a estar sólo y en mi primera misión, fallaba por completo, estaba sin palabras. Le dije, vamos a dar una vuelta y tomarnos algo, quiero conocer el pueblo.

Esta es una de las calles de Choroní, un pueblo que sin saberlo, en sólo minutos me robó el corazón...



A la mañana siguiente, el sol brillaba como recordándonos que teníamos mucho porque sonreír y luchar, los pájaros cantaban más fuerte que nunca, nos fuimos a la playa y conocí a un montón de gente, todos amigos de Alberto, el siempre ha tenido esa casa en la playa, así que lo conoce el pueblo entero, pero algo pasó que hizo ese momento único, Alberto no me presentaba como su amiga de la infancia, me presentaba como su hermana. Yo no los voy a engañar, si nos vieran juntos (y muy pronto lo harán) se darían cuenta de inmediato que no somos hermanos de sangre, al igual que la gente que conoce a su familia sabe que el es el mayor y que no hay una hermana perdida en la familia. Pero a partir de ese momento esa fue nuestra historia, y nadie nos iba a decir lo contrario.

Fue un fin de semana maravilloso, conocí un sitio que me cautivó y pasé de tener un amigo, a tener un hermano.


Friday, March 19, 2010

No estas solo... (9)

Las cosas siguen cambiando, y finalmente comienzo a mantener el equilibrio en esta aventura llamada vida. De Roberto, sólo se una cosa, que aunque no esté, el mundo sigue girando, las gente sigue respirando y la vida debe continuar. He estado dedicada a mis estudios por completo, bueno, claro y a mi vida social, eso no ha cambiado.
Pero cuando pensé que todo volvía a la calma, cuando sonreír no era una obligación sino un acto espontáneo, de nuevo me vi sacudida por un evento inesperado, como en las películas, una llamada telefónica anunció que mi vida no iba a ser igual. La llamada la hizo Alberto, mi gran amigo, me dijo que era muy importante lo que debía decirme y que debía tratar de mantener la calma, que para el era muy difícil hacer esta llamada, pero yo era de las muy pocas personas en las que confiaba; yo no sabía que esperar, porque tanta introducción?, que me tenía que decir que fuese tan grave?
Su madre Ana, estaba enferma, había sido diagnosticada con el Síndrome de Inmuno deficiencia Adquirida o SIDA como se conoce comúnmente. Antes de que pudiera hacer cualquier pregunta, antes de que pudiera si quiera reaccionar o procesar tal evento, me confesó que su padre había fallecido de la misma enfermedad y no de cancer como creían todos.Y que para su sorpresa y la de sus hermanos Diego y Daniel, su padre vivía una doble vida que lo llevo a contagiarse de ese virus mortal.
No sabia que decir, comencé a llorar sin entender como algo así le estaba pasando a una familia que no le hacía daño a nadie, que ayudaba a todo el mundo. Cuestioné a ese Dios del que tanto habla mi mamá, como puede permitir algo tan terrible, no se supone que El todo lo puede, porque dejó que esto pasara, no es justo!
Alberto continuo hablando, y explicando la inmensa responsabilidad que le tocaba asumir de ahora en adelante por el ser el mayor, me confesó sentirse perdido y más confundido que nunca, y aún peor, me habló de la soledad en la que se encontraba, del no querer ver a nadie por miedo a tener que enfrentar lo que pasaba y decirle al mundo que la muerte de su mamá era inminente, pero que además sería a causa de una enfermedad que abre las puertas para que todo aquel que así lo desee, emita juicios y opiniones, el temor al rechazo lo agobiaba constantemente. De inmediato lo interrumpí, y le dije: NO ESTAS SOLO! de ahora en adelante no volverás a estar sólo, me tienes a mi (como si era mucho lo que yo podía hacer, al fin y al cabo quien era yo).
Me pidió que lo acompañara ese fin de semana a su casa de la playa, debía supervisar la construcción del hotel y prefería que su mamá descansara lo más posible, ni siquiera lo pensé, de inmediato hicimos arreglos para vernos al día siguiente cerca de su casa (recuerden que Alberto se mudó y ahora vive a mas de una hora de camino), y de allí nos iríamos juntos a la playa.
Cuando colgué el teléfono, me quedé pensando...algo dentro de mi, me decía que debía estar preparada para lo que venía y que debía ser un apoyo incondicional para mi viejo amigo.
En un abrir y cerrar de ojos, mi vida comenzó a tener un propósito distinto.



Thursday, March 18, 2010

Tornero (8)

Han pasado algunos meses, y Roberto ha regresado a Italia, ni siquiera nos despedimos. Yo sigo aquí, con un corazón lleno de recuerdos, nostalgia y soledad....

Da quando sei partito é cominciata per me la solitudine
Intorno a me cé il ricordo dei giorni belli del nostro amore
La rosa che mi hai lasciato si é ormai seccata
Ed io la tengo in un libro che non finisco mai di leggere


Ti voglio tanto ma tanto bene Roby...

Wednesday, March 17, 2010

L'italiano II (7)

Los días siguen pasando y Roberto y yo continuamos nuestro idilio, comienzo a ver las consecuencias reflejadas en mi rendimiento académico, ayer tenía un examen parcial de Sistema Político Venezolano y ni siquiera me presenté. Pero no puedo evitarlo, soy víctima de la Fuerza del Corazón, como dice la canción de Sanz...

Y es la fuerza que te eleva,
que te empuja y que te llena,
que te arrastra y que te acerca a Dios.
Es un sentimiento, casi una obsesión
si la fuerza es del corazón.
Es algo que te guía
una descarga de energía
que te va quitando la razón.
Te hace tropezar, te crea confusión,
seguro que es la fuerza del corazón.


Las locuras de Roberto a veces me asustan, no tiene miedo de nada. Yo siempre he sido de las que piensa que el día que no le tenga miedo a nada, ese día debo asustarme. Me desconozco cuando estoy con el, fuera de control y sin pensar que nuestras acciones no sólo traen consigo consecuencias sino que además afectan a otros.

Así que tomé una decisión, ayer le dije a Roberto que no podía volver a verlo, ha sido de lo más dificil que he hecho en mi vida, no piensen que la magia se ha terminado, sigue allí en mi corazón y lo hace latir tan fuerte que parece que se fuera a salir desbocado de mi pecho, pero debía parar, las cosas se estaban saliendo de control, no quiero contar nada más, espero dejar esto atrás y continuar con mi vida, debo estudiar y tratar de salvar el semestre. No puedo olvidar que en 10 debo terminar, ni uno más ni uno menos.

Te voy a extrañar Roberto, pero estoy segura de que nos volveremos a ver, solo es cuestión de tiempo, tal vez en algunos años sea yo quien toque a tu puerta y entre en tu vida y te cambie para siempre. Como tu has hecho conmigo....





L'italiano (6)

Cualquiera que me conoce sabe que mi vida social es un poco agitada, que me gusta salir y divertirme con mis amigos de la Universidad, y que a veces tanta diversión me lleva a cometer locuras y actos que sólo puedo describir como innecesarios.
Pero no es que quiera justificar mis a veces incomprensibles acciones, pero no se supone que para esto son estos años universitarios, para disfrutarlos al máximo antes de enfrentarnos a la realidad de una vida llena de responsabilidades, no les voy a negar, a veces mi estilo de vida, hasta a mi me agota, a veces llego a mi casa junto con el sol, y me pregunto que estoy haciendo con mi vida, y mi cuerpo me recuerda el daño que le estoy haciendo con la cantidad exagerada de cigarrillos que fumé la noche anterior; sin mencionar la cantidad de alcohol que consumí.
Pero no se preocupen por mí, en unos dos años me gradúo y les garantizo que todo va a cambiar.
Les voy a contar ahora de mi reencuentro con alguien especial, incomparable si se quiere, se trata de Roberto Carlo Bucciarelli, y este nombre no lo voy a cambiar, porque quiero recordarlo tal como es, conocí a Roberto en el colegio cuando tenía algo asi como 10 años, tal vez menos, pero mi memoria mas reciente es esa, fuimos novios, lo cual en esa época se resumía en tomarse de la mano, y el roce de los labios muy de vez en cuando, lo más importante es que eramos muy buenos amigos. Al terminar el primer año de secundaria Roberto se mudó con su familia a Italia, específicamente a Pescara en Montesilvano, y eso puso fin a nuestra bella amistad.

Hace unos meses estaba en mi casa con Valentina, era un viernes como cualquier otro, cuando de repente, tocaron la puerta, no esperábamos a nadie, ni siquiera teníamos planes para esa noche cuando voy a ver, era un amigo también de mi infancia, José Miguel Di Marsico, quien me dice que me tiene una sorpresa, yo pensé, que más sorpresa que verte,han pasado un montón de años, pero luego pasó lo inesperado, del carro de Jose Miguel, se bajó nada mas y nada menos, que Roberto. Para mi es díficil describirles el grado de sorpresa, jamás hubiera esperado volver a verlo, me quede sin palabras, el me sonrió con esa sonrisa única que me recuerda a la niñez y me abrazo, un abrazo que en mi opinión duró mas de 10 minutos, pero que en realidad debió durar máximo 40 segundos.

Conversamos un rato y de repente recordé que Valentina estaba arriba esperándome, les dije que me tenía que ir, y ellos insistieron en que saliéramos todos a comer, subí me arregle un poco, mientras le explicaba a Valentina quien era Roberto. Nos fuimos a cenar. Durante la cena, Roberto y yo no dejabamos de mirarnos, no podiamos creer que nos estabamos frente a frente de nuevo. Al terminar la cena, Roberto se excusó de la mesa y me pidió que lo acompañara a tomar aire. Salimos del restaurant, y era una noche maravillosa, al menos, para mi, un cielo colmado de estrellas, y un clima como pocos, nos tomados de la mano, no me pregunten porque estabamos tomados de la mano, es de esas cosas que pasan sin pensar, me contó un poco de lo que había hecho todos estos años en Italia y yo hice lo mismo de mi historia en Venezuela.
Ya era hora de volver al restaurant, Valentina debe querer irse a su casa porque ya es muy tarde, pensé yo, pero como buena amiga, se dió cuenta de algo especial me estaba pasando y espero lo necesario sin oponer resistencia alguna.
Desde allí, los días fueron de cambios radicales, Roberto y yo comenzamos a vernos todos los días, y nació en mi un amor especial, no sólo por el, sino por todo lo que compartimos, nuestro mutua pasión por Claudio Baglioni, Toto Cutugno, Pupo y Eros Ramazotti entre tantos, les confieso que he perdido clases como nunca, días enteros en los cuales ni siquiera me presento en la Universidad, pero no me importa, porque en cualquier momento Roberto puede regresar a Italia y con su partida esta aventura terminaría y yo volvería a mi rutina de estudiar a los griegos y a los post modernos, y los sistemas políticos en Latinoamerica.
Así que por ahora voy a disfrutar esto al máximo, sin arrepentimientos ni culpas. Roberto tiene un je ne sais quoi que me atrae a el como si fuera gravedad y a veces me asusta que toda esta intensidad termine separándonos.


Tuesday, March 9, 2010

Unidos de nuevo (5)

Hoy es Sábado, y aunque por lo general no estoy en mi casa, hoy decidí quedarme aquí, y valió la pena, puesto que Alberto vino de visita con su familia; mi mama y la mamá de Alberto, han sido amigas desde niñas, se conocen desde siempre y se aprecian un mundo, llevan horas conversando en el balcón de mi casa, mientras desde la sala, Alberto, Diego, Daniel y yo, recordamos nuestra infancia. Como ya les dije nosotros crecimos juntos, y permítanme decirles que no es fácil crecer rodeada de varones, ellos siempre son mas ágiles, rápidos y fuertes, pero mi determinación de hacer todo lo que ellos hacían me condujo a treparme en árboles, aprender TODOS los deportes del mundo, y al mismo tiempo aprender a no llorar delante de ellos por mas fuerte que haya sido la caída. Diego me recuerda las muchas veces en las que jugamos a la Escuela, yo por supuesto era la maestra, y me caracterizaba por una extrema disciplina para con mis estudiantes, no puede faltar recordar nuestro club secreto ALPHA, donde nuestra imaginación se echaba a volar entre misiones imposibles y expediciones alrededor del vecindario. Diego y yo siempre encontrabamos la forma de estar en desacuerdo, pero Alberto cumplía bien el rol de mediador, y resolvía todos los conflictos que se presentarán, para que nuestras tardes de juegos no se vieran empañadas por peleas sin sentido, porque en cualquier momento, Ana, la mamá de mis amigos, vendría a decir las palabras que menos nos gustaba escuchar: muchachos nos vamos!

Han pasado más de diez años desde que el Club Alpha se disolvió, pero en nuestra mente permanece vivo el recuerdo de lo que fue el inicio de esta amistad que aún nos une.